PATOLOGÍA FUNCIONAL TRAUMÁTICA DEL APARATO MASTICATORIO.-

 

Concepto.

Comprende la patología que se produce en cualquier situación de posición mandibular dinámica (masticación, bostezo, etc.) o estática (postural) en la que exista un impacto o/y atrapamiento (impingement) de alguna o algunas estructuras situadas en parte móvil del aparato masticatorio (mandíbula, musculatura, diente, prótesis, etc.) contra alguna o algunas estructuras situadas en el orificio cigomático o/y en el maxilar superior (maxilar, diente, prótesis, etc.).

En general podemos decir que el problema es de falta de espacio para que la mandíbula y su musculatura se muevan libremente al masticar, hablar, etc., sin atraparse, golpearse o limitarse en la amplitud de sus movimientos normales.

Estos trastornos funcionales traumáticos los hemos dividido en dos grandes entidades patológicas relacionadas entre sí:

-el Síndrome del Compromiso Mandibular (CAT) y

-el Síndrome del Músculo Temporal (SMT).

En el CAT hay limitación en la amplitud de los movimientos funcionales e impactación y en el SMT hay atrapamiento, impingement.

Pueden tener carácter uni o bilateral y además coincidir ambas patologías, CAT y SMT, solapándose sus síntomas y signos.

El CAT a nivel del orificio cigomático ha sido descrito con anterioridad pero el resto de esta patología traumática, el SMT y el CAT a nivel del maxilar superior, es de nuestra aportación.

 

Generalidades.

Los pacientes con estas patologías traumáticas del aparato masticatorio piden consulta motivados principalmente por dos síntomas: dolor espontáneo o motivado por la palpación en ciertas zonas craneales (ATM, oído, sien, etc.) y/o pérdida de estabilidad (mareos o vértigos).

Normalmente los pacientes no relacionan ninguno de estos síntomas con su aparato masticatorio, por lo que son remitidos a consulta después de ser vistos por otorrinos, neurólogos, fisioterapeutas, quiroprácticos, psicólogos, psiquiatras, acupuntores, traumatólogos, rehabilitadores, maxilos, dentistas, etc., o bien por visitar en Internet nuestra página web.

Frecuentemente han sido sometidos durante un largo periodo de tiempo a tratamientos ineficaces a base de fármacos y férulas sin antes tener un diagnóstico correcto y comprobado clínicamente, expoliados económicamente y lo que es peor, la mayoría de ellos en un estado psicológico muy deteriorado, deprimidos, desesperados, desesperanzados y angustiados. Cuando cuentan su historia clínica la mayoría de estos pacientes necesitan llorar para desahogarse de todas las incomprensiones por las que han pasado por falta de credibilidad cuando explican lo que sienten, sus síntomas, en diferentes zonas de su anatomía y oyendo como contestación por parte de los profesionales un “eso no puede ser, no tiene nada que ver una cosa con la otra, usted está somatizando, imaginando cosas que no están, que no pueden ser”.

Un pensamiento muy común entre estos pacientes es que sospechan que tienen algo grave en la cabeza y que nadie consigue encontrarlo, darles un diagnóstico. Ellos saben que “algo” les pasa y lo que temen es que sea algo “malo” y encima no se lo encuentran. Viven con este pensamiento, se duermen con él y se despiertan con él, día tras día, año tras año.

El primer medio necesario a poner para que no lleguen estos pacientes a la situación de incorporarlos a ese “circuito cerrado rotatorio” por los diferentes especialistas y del que no pueden escapar, pasa porque nuestros colegas y los de las otras especialidades médicas y paramédicas tengan conocimiento de estas nuevas patologías funcionales traumatológicas que detallaremos a continuación y que sometan a un sencillo, rápido y práctico diagnóstico diferencial a este tipo de pacientes que les llegan con dolor y/o pérdida de la estabilidad, porque no todo consiste en meterlos en ese "cajón de sastre" que es la migraña y/o el Meniere.

No es necesaria una analítica complementaria compleja, basta con una buena anamnesis, inspección, un test de Romberg y sobre todo una palpación de las zonas o puntos desencadenantes del dolor que complementaremos con una prueba de anestesia local en casos de duda o si queremos comprobar y asegurarnos del diagnóstico.

Hemos encontrado que diferentes cefaleas diagnosticadas como migrañas, tensionales, etc., y cuadros de mareos, vértigos, síndrome de Meniere, Síndrome de Boca Ardiente (Estomatodinia), etc., son síntomas de estas patologías funcionales traumáticas. Aquí nace el drama de estos pacientes: les diagnostican de unos síntomas que elevan a enfermedades y además les dicen que son de difícil y rara curación ya que no conocen su causa y terminan convenciéndoles que tienen que asumirlas de por vida con un tratamiento farmacológico.

En general podemos decir que el problema se reduce a una falta de espacio para que el músculo temporal y la propia mandíbula puedan llevar a cabo sus movimientos normales durante la masticación, fonación, etc., quedando atrapado el músculo temporal en el orificio cigomático y golpeando la mandíbula, por su cercanía, al maxilar superior.

La incidencia de estas patologías funcionales es muy alta, uno por cada diez individuos y afectando mas al sexo femenino en la proporción de 4 a 1.

La experiencia nos ha hecho ver que muchas Disfunciones CraneoMandibulares (DCM) estaban parcialmente equivocadas en el diagnóstico y que muchos de los síntomas que creíamos propios de las DCM, en realidad eran de CAT y/o de SMT. No es que no existan DCMs, pero su proporción con el CAT/SMT es de 1 DCM cada 10 CAT/SMT.

 

Clasificación.

 

I. Dinámica.

A. Síndrome del Compromiso Mandibular (CAT): En el orificio cigomático o/y en el maxilar superior:       

-1. En la apertura:

                                   -a. Por hiperplasia de la apófisis coronoides uni o bilateral.

                                   -b. Por disminución del orificio cigomático.

                                   -c. En la enf. de Jacob.

-2. En las subluxaciones.

-3. En la o las lateralidades.

-4. En la protrusiva.

-5. En el cierre:

-a. Todas las posibilidades según las estructuras que impacten.

-b. Por aumento la dimensión vertical en la máxima intercuspidación (doble oclusión, etc.).

B. Síndrome del Músculo Temporal (SMT): En el orificio cigomático:

                        -1. En la apertura:

                                   -a. Por hiperplasia de la apófisis coronoides uni o bilateral.

-b. Por disminución del orificio cigomático

                        -2. En la o las lateralidades.

                        -3. En la protrusiva.

-4. En la subluxación unilateral de la ATM. Etiopatogenia de la subluxaxión de la ATM: la masticación unilateral y el desequilibrio funcional y oclusal. En ambas situaciones la ATM que más la padece es la del lado habitual de masticación.

 

II. Estática. Postural. Hábitos de presión: CAT y/o SMT.

A. Pasivos:

                        1. Tendido: sobre el lado que se duerme o descansa (cama, sofá tv, lectura, etc.): Pillowing.

                        2. Sentado: apoyo de la cabeza sobre una mano (estudio, ordenador, asiento de viaje, etc.)..

            B. Activos:

1. Al realizar cualquier tipo de actividad física que necesite la protrusión: Deporte, fonación, etc.

2. Al realizar cualquier tipo de actividad física que conlleve mantener la flexión del cuello:Uso de ordenador, lectura, costura, etc.

 

Patogenia del Síndrome del Compromiso Mandibular (CAT) y del Síndrome del Músculo Temporal (SMT):

 

            A. Teoría evolutiva.

1. Por la bipedestación: necesidad de protruir al llegar a cierto grado de apertura por falta de espacio retromandibular. Es un problema de espacio.

2. Por el retrognatismo: mantenemos el mismo contenido pero nos ha disminuido el volumen del continente. Es un problema de espacio.          

B. Iatrogenia.