SÍNDROME DEL
MÚSCULO TEMPORAL, SMT.
Se caracteriza por dolor espontáneo o a la palpación en la zona del
pómulo, en la apófisis coronoides mandibular, y pérdida de la estabilidad,
mareos o vértigos. El dolor puede irradiarse hacia la ATM, oído, ojo, sien,
nuca, etc. Puede ser uni o bilateral. Algunos pacientes refieren en la
anamnesis que les duele alrededor de los pómulos.

Fig. 1. Palpación del SMT.
La causa del SMT es el atrapamiento, impingement, del músculo temporal
dentro del orificio cigomático al realizar la mandíbula determinados
movimientos o posiciones protrusivas al masticar, hablar, hacer deporte, etc.,
y en general toda postura que conlleve una flexión del cuello como leer,
trabajar en el ordenador, etc.




Fig. 2. Músculo temporal. Fig. 3. Músculo temporal.


Fig. 4. Músculo temporal después de separar masetero y arco
cigomático.

Fig. 5. Masa celuloadiposa.
Anatómicamente es singular que el músculo temporal "alcance su
mayor espesor" (Sicher y Tandler) dentro de un orificio óseo, el orificio
cigomático, y que ejecute unos movimientos funcionales tan complejos como son
los de la masticación y encima dependan de la articulación dentaria que es la
que le marca a la musculatura masticatoria las características mecánicas de
dichos movimientos. Otra peculiaridad consiste en la presencia de una masa
celuloadiposa que le ayuda en su deslizamiento a través del orificio cigomático.
Morfológicamente nos podemos encontrar una hipertrofia del músculo temporal y/o
a una disminución del diámetro del orificio cigomático, pero la experiencia nos
confirma que en la mayoría de los casos no se aprecia una alteración
morfológica notable y que son los movimientos o posiciones mandibulares la
causa común del atrapamiento.
La mayoría de estos pacientes con cefaleas y mareos vienen con un
diagnóstico erróneo de migraña, Meniere o problemas en las cervicales. Primero,
no relacionan su sintomatología con el aparato masticatorio y segundo, por todo
lo que han oído y les han dicho otros especialistas, todavía menos lo ponen en
duda, hasta el punto que durante la anamnesis al pedirles que nos digan que
"notan" que no sea normal del cuello para arriba, la mayoría no nos
cuenta que padecen desde hace años dolores de cabeza o mareos porque tienen
asumido que sus cefaleas y mareos son crónicos y de por vida, que no se curan y
que es otro diagnóstico de otras enfermedades que nada tiene que ver con la
visita a su dentista.
Aquí conviene que aclaremos el por qué se ha llegado a esta situación.
En nuestra opinión al no ocuparse los traumatólogos de sus patologías a nivel
craneal, huesos, músculos y articulaciones temporomandibulares, ha quedado ese
espacio anatómico sin que se le ha dado el enfoque correcto a nivel
estomatológico u odontológico. Nosotros, aconsejados por traumatólogos, hemos
aplicado sus conceptos y terminología para comprender a los pacientes en las
explicaciones de sus síntomas y poder diagnosticar unas patologías netamente
traumatológicas. A esto hay que sumar la complejidad que supone el análisis
estático y dinámico de la articulación dentaria para valorar las alteraciones
funcionales del aparato masticatorio, por lo que aquí hacen falta conocimientos
de nuestra especialidad ya que será con tratamientos oclusales y aparatología
funcional los medios que utilizaremos para solucionar dichas patologías
traumatológicas.
El SMT está relacionado con el lado habitual de masticación y el lado de
dormir, de tal forma que el paciente suele comer y dormir por el lado del
dolor. La relación del SMT con el lado habitual de masticación es lógica ya que
es esa musculatura la hipertrofiada por ser la mas empleada en dicha función
unilateral. También coincide con el lado de dormir de acuerdo con la teoría del
pulvinismo, el paciente se apoya de ese lado sobre la almohada y a veces se le
suma que introduce la mano bien debajo de la almohada bien entre la cara y la
almohada.
Para explorar el dolor, la palpación la hacemos extra e intrabucal. La
palpación extrabucal se realiza situando la yema de nuestro pulgar en el borde
anterior de la rama mandibular justo debajo del pómulo y pidiendo al paciente
que abra muy despacio la boca. Iremos notando como se va deslizando hacia abajo
la mandíbula hasta llegar a palpar la apófisis coronoides y a partir de aquí
empieza a ser muy dolorosa la palpación de la inserción del tendón del
temporal. Primero un lado y después el otro para comparar.

Fig. 6. Palpación extrabucal del SMT.
Para la palpación intrabucal
situamos la yema del dedo índice, con la boca entreabierta, sobre la cara
interna mandibular lo mas alto posible tratando de llegar a la parte inferior
del orifico cigomático en la región de la fosa cigomática y entonces le pedimos
al paciente que vaya abriendo muy despacio la boca y notaremos como se nos va
acercando la apófisis coronoides y el tendón del músculo temporal, aumentando
el dolor por poco que presionemos hacia arriba durante la palpación. Será en
esta zona dolorosa donde inyectemos anestesia si queremos hacer la prueba de la
desaparición de la sintomatología dolorosa y de la inestabilidad.
Para valorar la inestabilidad usamos el test de Romberg y podemos
observar si el paciente oscila o se cae al cerrar los ojos. Cuando es positivo,
el paciente oscila y lo hace hacia el lado del dolor. En la práctica nos cuenta
el paciente que no puede, que no se atreve, a cerrar los ojos mientras se lava
la cabeza en la ducha.
Otra prueba es inyectar anestesia en
la zona del dolor dentro del orificio cigomático y comprobar que en segundos le
desaparece el dolor a distancia y el test de Romberg se vuelve negativo.
Tenemos que analizar si el paciente
tiene una doble oclusión ya que significa que tiene aumentada su dimensión
vertical en la máxima intercuspidación, CAT en cierre, y además protruida la
mandíbula, posición que se suma para producir el atrapamiento, el impingement,
en el orificio cigomático.


Figs. 7. Doble oclusión, céntrica y funcional = CAT en
cierre.
Otro análisis
dinámico que hacemos es pedirle al paciente que desde la posición con su
dentadura cerrada, avance la mandíbula hacia delante lo máximo posible, sin
perder contacto con los dientes superiores y en línea recta sin desviarse hacia
los lados. Lo normal es que los dientes inferiores dejen un espacio entre los
superiores, un resalte, al menos de 7-8 mms. Comprobaremos la limitación en amplitud
de este movimiento.

Fig.
8. Mandíbula en máxima protusiva en oclusión céntrica
Una vez diagnosticado
el SMT uni o bilateral, el tratamiento empezará por equilibrar su oclusión para
restablecer su dimensión vertical normal, eliminar el CAT en cierre, y anular
la protrusión.
Se le explica al paciente que los
movimientos mandibulares que debe evitar son los que conllevan una protrusión y
sobre todo si se acompañan de una flexión del cuello.
Y por último debe usar un
Equilibrador Invertido para anular la posibilidad de protruir su mandíbula de
una manera involuntaria al hablar, trabajar, hacer esfuerzos, etc.

Figs. 9. Equilibrador Invertido en los modelos

Fig. 10. Equilibrador Invertido.

Fig. 11. Equilibrador Invertido en boca.
Clasificación.
I. Dinámica.
B. Síndrome del Músculo Temporal (SMT): En el orificio
cigomático:
-1. En la apertura:
-a. Por
hiperplasia de la apófisis coronoides uni o bilateral.
-b. Por disminución del orificio cigomático
-2. En la o las
lateralidades.
-3. En la protrusiva.
-4. En la subluxación unilateral de la ATM. Etiopatogenia de la
subluxaxión de la ATM: la masticación unilateral y el desequilibrio funcional y
oclusal. En ambas situaciones la ATM que más la padece es la del lado habitual
de masticación.
II. Estática.
Postural. Hábitos de presión: CAT y/o SMT.
A. Pasivos:
1. Sobre el lado que se
duerme.
2. Pulvinismo.
B. Activos:
1. Al realizar cualquier tipo de actividad física que necesite la
protrusión: Deporte, fonación, etc.
2. Al realizar cualquier tipo de actividad física que conlleve mantener
la flexión del cuello:Uso de ordenador, lectura, costura, etc.
Imagen de SMT por hiperplasia bilateral de las apófisis coronoides.
